C = F, donde C es "cultura" y F es "futuro", es una ecuación en la que creemos firmemente, por la que hemos trabajado y queremos seguir trabajando. Por eso, es el título que hemos elegido para este blog que iniciamos con entusiasmo. Y porque hoy, como siempre, pero más que nunca, es necesario reivindicarla. C = F, F = C. Tanto da. Funciona en ambos sentidos. ¿Cómo construiremos el futuro sin libertad? ¿Cómo tendremos libertad sin cultura?
A algunos, nuestra vehemencia les parecerá un tanto ingenua. Puede ser cierto que, como muchos sostienen, la cultura no nos haga —paradojas de la naturaleza humana— necesariamente, o directamente, mejores, pero desde luego nos enriquece. “La cultura, como el amor,” —decía Rob Riemen en 2004— “no posee la capacidad de exigir. No ofrece garantías. Y, sin embargo, la única oportunidad para conquistar y proteger nuestra dignidad humana nos la ofrece la cultura, la educación liberal.”[i] Además de los casos atroces que nos recuerda la historia, probablemente todos conocemos urticantes ejemplos de "sensibilidad selectiva". En muchos de esos casos, en los más graves, puede ser precisamente la excelencia artística la única razón que justifique una existencia. Lamentablemente, hay seres que encapsulan sus valores. Pero también hay otros capaces de digerir esas cápsulas maravillosas y hacerlas individual o socialmente nutritivas. Para el filósofo José Antonio Marina "lo que llamamos cultura es el modo de hacer habitable la realidad, de fomentar o entorpecer esta larga marcha del hombre en busca de su lugar bajo el sol... es ante todo un conjunto de creaciones de la inteligencia humana que nos ayuda a vivir. Más que un adorno es un salvavidas."[ii]
Hoy, más que nunca —insistimos—, necesitamos aferrarnos con fuerza al salvavidas. En cambio, en nuestro afán desesperado por divisar la línea de tierra del futuro, es lo primero que dejamos de lado. Nosotros sabemos que, de una u otra forma, la cultura será lo que nos mantenga a flote.
Esta es nuestra convicción. En este blog queremos compartir, además de nuestra actividad y proyectos, nuestras inquietudes, preocupaciones, ilusiones, propuestas,… sobre la cultura en general y sobre música clásica, en particular. No como especialistas, ni eruditos. Como ciudadanos que quieren vivir de, en y para la cultura, alimentándose de ella, transmitiéndola y generándola. Produciéndola, en definitiva. Como productores, esto es, como emprendedores de la cultura. Es lo que somos, por convicción y por vocación.
Esperamos despertar vuestro interés y vuestra imprescindible colaboración. Nos encantará recibir vuestros comentarios. Solo pedimos que no sean anónimos. C = F, F = C.

No hay comentarios:
Publicar un comentario